miércoles, 14 de diciembre de 2011

A diez centímetros de ti.

Eso es lo que quiero, estar tan cerca de ti que ni si quiera un tornado pueda separarnos. Respirar muy despacito temiendo que pueda asustarte. Creer en la posibilidad de que puedo tenerte de esta forma para siempre. Desgraciadamente los sueños son sueños, hasta que, en mi caso, tienes la edad suficiente para que sean más que eso. Pero... qué importa la ciencia, qué importa la distancia si la fuerza entre nosotros es tan sumamente fuerte, que puede con la montaña más alta. Recuerda que un "te quiero", implica sacrificio, implica fidelidad, implica contarme al oído todo lo que sientes sin tener miedo. Pero también trae momentos irrepetibles de felicidad, a si que seguiré con ese pensamiento. Y detendré nuestra historia en el último beso.

te necesito.

Siempre quieres parecerte a tantas cosas que no eres... No puedo dormir, estoy tan sola aquí.. y te necesito... te necesito. He generado tanto odio, tanto odio y tanto amor, que a veces quiero volverme loca viendo como sale el sol dentro de mi cama. Te necesito...
  
 "No me llores, no vayas a hacer que llore ahora yo... Ven y abrázame fuerte, te quiero, te quiero, te quiero... y no hago otra cosa que pensar en ti... Tú estás dormida, y yo miro como respiras. Te beso muy despacio en las mejillas..."

Te quiero donde sea que estés... solo vivo y respiro para ti.

lunes, 12 de diciembre de 2011

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odio que solo me salgan rimas cuando estoy llorando

TEMBLANDO

con los ojos cerrados.... el cielo está nublado y a lo lejos tú...
Intentando juntar palabras para intentar hacerme menos daño.. pero yo sigo temblando
PUTA MIERDA DE TODO ¡JODER!

Se han borrado nuestras huellas en la bajamar....

Y quiero estar contigo una vez más... ya se hace de noche y tú no estás. Te llamo a gritos y tú no estás.... tan solo la luna llena me ve llorar..
Me cago en la puta distancia de cada día.
Espero que no digas nunca ESO que creo que al final tendrá que salir de tu boca... antes o después...
No lo digas por dios... te lo pido... no lo digas.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Toma... para tú...

Esta es la historia de Hugo. Una persona que, cuando miraba a su alrededor, solo veía grandes obstáculos, barreras que se alzaban tan alto como el cielo, gigantes que vivían en su propio mundo, que respiraban el mismo aire bajo el mismo sol a tan solo unos pocos pasos de él, tan cerca, pero a la vez tan inalcanzables. NO entendía por qué era así, por qué él no podía ser uno de ellos, por qué él era diferente, por qué todos parecían tan felices en aquel mundo de gigantes en el que a él le había tocado vivir; donde parecía que no tenía un sitio. Se sentía perdido, confuso, inseguro; no hacía más que esconderse de ese mundo bajo la sombra de los demás, viviendo una vida, que cada día, lo decepcionaba más.
Hasta que un día, cansado de mirar siempre a través de los demás, por un momento cerró los ojos, y se vio a si mismo, solo a él, y a nadie más. Pudo comprender que él podía ser tan grande como las demás personas. Que sus miedos, inseguridades y dudas, habían forjado esa imagen de inferioridad ante aquellos gigantes, y que él podía ser tan grande como quisiera ser.
Esta puede ser la historia de Hugo, de María, de Carlos, de Paloma... o tu historia si quieres.
A veces nuestras inseguridades y miedos pesan más que todo lo que tenemos que ofrecer al mundo y esto hace que nos podamos sentir muy muy pequeños. Tan pequeño que te sientas menos que los demás, pero recuerda que lo grande está en tu corazón y tú, TÚ eres grande.

Tú.

Quiero tumbarme en la cama y ver una película romántica juntos. Que me beses y no enterarme de qué va la película... tendría la mente ocupada en otra parte :)
Te quiero conmigo. Ya, ahora... Vuela hacia mí.. venga... por favor.

Vuela... vuela... vuela...